Se subia el telón y empezaba la obra;él,reluciente con su traje negro y una sonrisa gigante, era el gran titiritero: movía sus manos al compás del son, con ellas maniobraba las cuerdas de sus voces...
momentos antes, su orquesta de titeres,daba un suspiro general,las caras de nerviosismo y las sonrisas ansiosas ocupaban el repertorio, de pronto! telón arriba!, los aplausos del público daban la señal: era hora de comenzar!
las voces timidas comenzaron a llenar el aire,complementaban el espiritu del momento..
un tono,dos,tres,y volvia a bajar..
indescriptible su expresión al oir las voces..el gran titiritero daba lo mejor de si..
su ejercito de marionetas talentosas sentian la música correr por sus venas...

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